MOULIN ROUGE

Dirección: Baz Luhrmann, 2001
Guión: Baz Luhrmann y Craig Pearce
Música: Craig Armstrong
Fotografía: Donald M. McAlpine
Reparto: Nicole Kidman, Ewan McGregor, John Leguizamo, Jim Broadbent

Al igual que en su taquillera película anterior, Luhrmann revela en su nueva obra su interés por los tintes de tragedia y su simpatía por coquetear con la estética y costumbres de una época y combinarlas con las prácticas habituales de otra. Situado en el París de 1900, en pleno auge del movimiento cultural, sexual y artístico de esos años, el célebre Moulin Rouge se convierte rápidamente en el máximo referente de los famosos centros nocturnos en el que desfilan eufóricos, exultantes, las mujeres más hermosas y los hombres más acaudalados. Allí, en medio de todo ese esplendoroso festival del glamour, el director se regocija introduciendo canciones pop absolutamente fuera de época, que utiliza para hilvanar algunos diálogos desopilantes. El repertorio es tan amplio y variado como divertido su uso: va desde fragmentos de temas de Queen, The Beatles hasta David Bowie, pasando por U2 y Madonna, entre varios otros.
Atravesada por amplios destellos de humor, romance, y también de tragedia, la cinta, sin embargo, responde a todas las características del género musical. Así también lo siente Luhrmann, quien explica que "Moulin Rouge es una historia narrada a través de la canción". Además, pese a lo encantador -efímeramente encantador- de su argumento, el verdadero poder del film se centra en su impactante despliegue visual. Desde su puesta en escena, sus coreografías, la ambientación y el vestuario hasta los efectos especiales, todos los recursos que reúne el realizador están focalizados en la composición de imágenes rebalzantes de colores, de magia y de fantasía. Que recrean la sensación de un viaje a través de un cuento de hadas.
En consonancia con esta belleza aparece sensual, versátil, desenfadada e inmensa Nicole Kidman. Su interpretación toca todos los registros: desde la comicidad a la tragedia, con un físico que enamora desde su primera aparición. Un trabajo impresionante a todos los niveles, que se ve perfectamente acompañado por los actores Ewan McGregor y John Legizamo.

Premios de la Academia: 
Mejor Dirección de Arte - Catherine Martin, Brigitte Broch 
Mejor Diseño de Vestuario - Catherine Martin, Angus Strathie

 

HIGH FIDELITY

Dirección: Stephen Frears, 2000
Guión: John Cusack, D.V. Devincentis, Steve Pink, Scott Rosenberg (basado en la novela High Fidelity de Nick Hornby)
Música: Howard Shore
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: John Cusack, Jack Black, Joan Cusack, Lisa Bonet

Llena de talentos está "Alta Fidelidad", una casi brillante aproximación a la problemática de ser hombre en este nuevo siglo, donde las demandas (del sexo femenino abundan) y los reconocimientos escasean. Basada en el libro de Nick Hornby  (uno de los autores que mejor entiende el impacto de la modernidad en nuestras cavernícolas cabezas), John Cusack trasladó las acciones de Londres a Chicago y puso a su amigo Stephen Frears ("The Grifters") a dirigirla. 
Lo que podría ser una historia insulsa es convertida a través de inteligentes parlamentos y agudas observaciones en una película digna de la filmografía de John Cusack. "Alta Fidelidad" es una obra de amor, por cuanto es evidente que todos los involucrados participaron en ella por aprecio a la novela o a Cusack. 
Otra de las razones por las que "Alta Fidelidad" pasará a la historia es por haber lanzado a la fama a Jack Black. Black encarna a un intolerante empleado de Rob en Championship Vinyl, incapaz de resistir a alguien sin background musical. Frase para el bronce: "Nadie con menos de 200 CDs puede decir que le gusta la música".